Esther Ponce Magazine

LA BAILARINA Y EL DIPLOMÁTICO

AUTOBIOGRAFÍA

Tres años llenos de aventuras surrealistas, a un ritmo frenético y de éxito en Los Ángeles , California 

Ultimo capitulo. “ El Diplomático “
Tercera parte.

Era el momento de volver a LA y esa noche cenaríamos en casa de William, él mismo se encargó de ir a nuestro restaurante preferido de sushi y traer una bandeja enorme con unas cervezas Sapporo como siempre y después tomaríamos unos cosmopolitans . William llamó a su madre a Estados Unidos y era la primera vez que hablé con ella. También fue la primera vez que me quedaba a dormir en su casa y él se iba a trabajar a la mañana siguiente. La Embajada estaba cruzando la calle. Pensé dormir un poco más y luego irme a casa a hacer las maletas cuando ocurrió algo totalmente terrorífico. Fui al baño y al volver a la cama, sentí como si me clavaran muy lentamente un puñal por la espalda y me quede inmóvil durante un rato, la habitación se quedó helada, no sentía las manos ni las piernas , no podía moverme ni gritar y el miedo se apodero de mí. Ya no quería estar más allí pero esperé a William que volvería en un descanso y así despedirme.
Antes registre los cajones de la mesita de noche y vi que a la caja de preservativos que ya había contado unos días antes sin que se diera cuenta, le faltaban dos y conmigo no los había usado. La respuesta que me dio cuando le pregunté el motivo, no se la creyó ni él. También encontré en el mueble de cajones de su ropa interior varias películas porno y unas braguitas tanga que no eran mías. Me dijo que eso era muy normal. La verdad que para los americanos sí, pero mis dos hermanos nunca tuvieron pelis porno en los cajones por lo menos a la vista; —¿Y la braguita? si ya tienes novia ¿para qué la quieres ? le dije . Me contestó que era un regalo y terminó de fastidiarlo. No le dije nada del puñal porque no me creería y pensaría que estaba loca, pero ya se lo había contado a mi madre y enseguida me dijo que lo que había pasado no era imaginación mía y me reveló la identidad de la persona que me clavó el puñal.

Eran las 6 de la mañana en LA, cuando sonó mi móvil, era William que me echaba de menos y quería decirme que estaba pensando en invitarme a Paris por el día de San Valentin. Sería nuestro primer viaje fuera de España y me hizo muy feliz, eso era una señal de qué me quería y que realmente empezábamos una historia de amor en la ciudad del amor.
La relación con Paul había pasado a otro nivel, cada mes que pasaba , me hacía sufrir con el pago que tenía que hacer de la deuda que teníamos con el Festival, digo teníamos, porque él se comprometió a pagar cada mes el préstamo que pidieron mis padres hipotecando una propiedad, y si no se pagaba ,nos perjudicaba a nosotros. Y así también Paul tenía el poder y de esa manera seguía cerca de mí , aunque yo cada vez le hacia menos caso y eso se volvía en mi contra , pero nunca he podido ser falsa y era desesperante y estresante cada fin de mes. Paul desconocía mi relación con William y estaba “feliz “ de que yo ya no salía con el Cónsul.

PARIS…Quedamos en el aeropuerto, me llevé la ropa más elegante y los pantalones vaqueros por primera vez no viajarían conmigo. Cuando pasamos seguridad, William hizo algo que me dejó flipada, en vez de ir conmigo a mi lado, se puso en otra fila como si me no me conociera de nada…¿ es que se pensaría que por ser bailarina llevaba drogas o algo ilegal? No me gustó nada ese detalle. Debería de haber sido yo la que me separara de él al recoger las maletas, llevaba ¡ una bolsa¡ de color negro, vieja y larga como un muerto. En el avión me dio un beso , se puso los tapones, el antifaz y me dijo: See you in two Hours. Nunca antes me habían dolido los oídos en un vuelo, ni siquiera para volar 14 horas a Australia, esa vez sí y mucho.
Ya en el hotel tuvimos nuestra primera discusión porque él quería dormir una siesta , y yo quería echarme una siesta y luego dormir la siesta. No entendía meterme en la cama sin lanzarnos con pasión el uno al otro el día de San Valentin. Y es cuando recordé a mi madre que me dijo; — Nena, con tantos años que has vivido en LA ¿y no has conocido ningún chico que te guste de verdad? yo le contesté que los americanos eran muy fríos para mí … y justo voy y conozco a uno y encima en Madrid…Lo mejor de todo fue su regalo, una rana verde de peluche con una corazón rojo que ponía; do you want to be my Valentine? …aun así seguí apostando por nuestra relación.

GRECIA …Ya no dejamos de viajar por el extranjero, ahora tocaba conocer a los padres y a su hermana. Habían alquilado un pequeño yate para ir todos juntos a recorrer las islas griegas. William y su hermana cada mañana le hacían la misma pregunta a su madre; — Mamá , ¿ te has tomado ya la pastilla de la felicidad? Al principio no sabía de qué iba el tema, pero enseguida me di cuenta que la madre nunca era feliz, que discutía todo el tiempo con todos, sobre todo con su marido. Nunca estaba contenta con la comida en los restaurantes y se quejaba por todo.
Cuando vi las toallas para ducharnos en ese cuartito diminuto de baño, que era todo en uno, me dio asco secarme, era imposible que lavasen las toallas como en un hotel a tantos grados para desinfectarlas de los clientes anteriores, pero no tenia más remedio. Por la noche hacía frio en el camarote y se movía tanto que los mareos eran horrorosos y la limpieza nula. Por lo que a los dos días, ya tenía una infección de orina , la primera y la única que he tenido en mi vida. El dolor era tan insoportable, que después de llorar como una loca, porque para William no era motivo suficiente, tuvimos que reservar una habitación en un hotel. En la farmacia de Sifnos, un isla que data 8 siglos antes que Jesucristo, que no hay ni coches, no hablaban inglés ni español y no querían darme antibiótico. Tuve que llamar a España y de una farmacia a otra, le explicaron los componentes para buscar algo similar. Lo único divertido fue que hacía mucho viento, se me escapó el sombrero y corriendo detrás de él , no me di cuenta y me di un golpe fortísimo en un árbol enorme y me caí al suelo casi inconsciente.
Por fin en Atenas , nos quedamos en mi hotel favorito, el Grand Bretagne un hotel de 5 estrellas y media donde desde que entras te sientes como una reina, el olor de los jabones de las habitaciones , el gel, el champú , las sáles de baño, mejor que cualquier perfume de Chanel. El albornoz con su sello dorado era como mi segunda piel y por supuesto que con mi gracia española, me lo dejaron llevar de recuerdo. Uno de los 7 restaurantes estaba en el ático donde se servía el desayuno y por las noches podías tomar copas hasta las 3 de la madrugada hipnotizada por la belleza del Acrópolis iluminado. Los padres de William se hospedaban en otro hotel pero esa noche vinieron a cenar y es cuando me enteré que a William lo destinaban a Iraq por dos años y que cada 4 meses, tendría un mes de vacaciones. Los diplomáticos norteamericanos era de la única manera en la que podían ganar mucho dinero, ninguno quería vivir en Washington cobrando un salario mínimo del estado, pero para eso se jugaban la vida en sitios de guerra. La noticia me sorprendió muchísimo , al principio pensé que era una broma, y me quede super triste, pero no quería fastidiar la despedida con sus padres. Para eso ya se encargó la madre. Empezó pidiendo langosta que le trajeron un poco fría y la cambio por otra caliente, cuando llegó dijo que seguía fría y cuando por tercera vez llegó, dijo que se la llevaran que ya no le apetecía. Después empezó a meterse con el padre de William, un hombre bueno, divertido, parecido a Papa Noel, gordito, ojos azules y con el pelo muy blanco, que estaba super feliz riéndose mientras ella le decía con cara de amargada que dejara de beber. Hasta que ya no aguantó más sus impertinencias y le dijo que incluso teniendo todo lo mejor, las mejores vistas, el mejor restaurante, su familia, y la mejor cena, era incapaz de ser feliz. Entonces la madre se levantó y se fue a la entrada para que le pidieran un taxi , que llegó justo antes que el nuestro y no le dio ni un abrazo a su hijo, que se iba a un país en guerra y al que tal vez no volvería a ver.
Cuando llegamos al hotel, entendí que William no había recibido nunca el amor de una madre como la mía y que eran tan distintos a nosotros…que me dio pena, pero por la pena también entra la peste.

MIAMI…Era el primer mes de vacaciones y William me sacó un billete para ir a Miami donde él creció y donde vivían su tía con su hija y el mejor amigo de su padre. Aprovechando el viaje, llamé a Miles Copeland y me organizó un cursillo intensivo de flamenco de dos días para las Belly Dance Superstart qué estaban allí actuando.
William, su padre y su amigo, estaban en las Bahamas y llegarían todos a Miami el mismo día que yo, y nos quedaríamos en casa del amigo y luego Willian y yo volveremos unos días a las Bahamas. Pero en el aeropuerto solo se presentaron el padre y el amigo. Se me puso un nudo en la garganta cuando me dijeron que William se había quedado en las Bahamas , que no me faltaría de nada y que me llevarían ellos mismos al aeropuerto después de mi curso de flamenco para encontrarme con él allí.
¡ No entendía nada ! No podía ser verdad, esperaba llegar al apartamento y encontrarme a William, pero no estaba. Le pregunté al padre que porqué no había viajado con ellos cómo me dijo que haría y que si se había quedado con alguien, cuando con todo descaro me contestó riéndose que a lo mejor se había quedado con una chica. Me hizo tanto daño que no quise ni cenar, ni pude dormir, llevaba 4 meses sin verle y no me lo esperaba.

LAS BAHAMAS…El vuelo Miami – Bahamas duró un hora y se paso rápido aunque yo no iba muy contenta. Bahamas es un paraíso , otro mundo. Pero allí estaba William esperándome con un ramo de rosas rojas y una gran sonrisa. Tenía muchas ganas de verle y no hice preguntas porque no estaba preparada para las respuestas. Pero cuando llegue a la cabaña justo en frente del mar, como una salvaje más , no pude evitar oler las sabanas y registrar hasta el ultimo rincón buscando las pruebas del delito que no encontré.

KEY WEST…Al volver a Miami, nos quedamos una noche en casa de su tía antes de viajar a Key West . Super guapa y Directora de un famoso museo. Desgraciadamente acababa de quedarse viuda. Falleció su marido muy joven, era hermano del padre de William. Nos enseñó la sangre que todavía quedaba en el suelo del cuarto de baño cuando sufrió un infarto y se cayó y que no quería limpiar. Tenia colgada su ropa todavía en la silla que se pondría ese día . Debía de ser horrible quedarse sola en esa casa tan grande y apartada de todo.
Entre la cucarachas que salían del baño, la cantidad exagerada de polvo que había en el cuarto donde dormimos y los pelos del gato, me dio tanta alergia que no podía ni respirar ni dormir . Gracias a un antihistamínico, Benadryl qué es tan fuerte que tienes hasta pesadillas, por lo menos pude dormir unas horas. Alquilamos un coche y salimos muy temprano. Paramos a poner gasolina y William me preguntó si quería algo de la tienda, en ese momento no tenía ganas de nada, solo de dormir, probablemente todavía estaba con los efectos de la pastilla, William se compro unas galletas y un café. Al ver la señal de ¡ peligro cocodrilos! Me desperté de golpe y hasta me entró hambre, fui a coger una galleta y William me dio un tortazo en la mano para que la soltase, diciéndome que esas eran sus galletas y que ya me había preguntado antes si quería algo . Lo estaba diciendo con toda su alma, no era una broma. ¡ Dios mío! pensé ..qué coño estoy haciendo aquí con un hombre que es incapaz de compartir una galleta con su novia…y le dije que parase el coche, que prefería que me comieran los cocodrilos que seguir viajando juntos. Me pidió perdón y una vez más me di cuenta que eso es educacional, mis padres me habían inculcado la palabra compartir y cada vez estaba más orgullosa de ellos y de los valores que me habían enseñado.
La habitación del hotel era muy pequeña y estábamos en la cama descansando cuando sonó el el teléfono de William, era una amiga que le preguntó donde estaba y le contestó ; — I am in Key West with A girlfriend, eso significa , estoy con UNA amiga, en vez de decir ; — I am with MY girlfriend, eso significa estoy con MI novia. Le dije que yo ya sabia suficiente Inglés como para diferenciar lo que acababa de decirle a su “ amiga”. También le dijo que se tomaría un cóctel a su salud. Una de dos, o le costaba asumir que tenía novia y eso significaba dejar de estar libre y tener la posibilidad de acostarse con todas las amigas que tenía alrededor del mundo, o realmente ya se acostaba con todas esas amigas y no quería perderlas.
Por la tarde fuimos a visitar en el mar el Southernmost Point que esta a 90 millas de Cuba y donde todos los turistas se hacen fotos. William ya había estado muchas veces en key west y por la noche me llevó a el bar preferido de su padre, donde todos están desnudos hasta los camareros. Yo estaba helada de frío y nos sentamos en una mesa redonda en la terraza del ático con otros clientes que no conocíamos de nada, todos bebiendo y hablando tranquilamente cómo sus madres los trajeron al mundo y recuerdo que una chica me pregunto si ni siquiera me iba a quitar la chaqueta. William tampoco se desnudó .
Donde realmente disfrute fue visitando la espectacular casa donde vivió Ernest Hemingway, construida en el 1851 por el arquitecto Asa Tif, ubicada a 5 metros sobre el nivel del mar. Los muebles de la habitación de Hemingway y los del comedor eran todos españoles del S. XVII.

EL CARIBE…volvimos a Miami para coger un vuelo directo a las Islas Virgenes. Saint John , Saint Croix, Saint Thomas todas eran como estar en un sueño, cada mañana salíamos en un crucero a visitar rincones escondidos y que incluían bebida y comida durante las 4 horas que duraba la excursión. El primer día con la emoción tomé Champagne desde las 8 de la mañana , pero entre el mareo, las ganas de vomitar y William que no paraba de hacer bromas y de perseguir a las guías turísticas todas jóvenes y guapas, no volví a repetir.
Por la noche fuimos a un bar lleno de gente local, comimos el mejor marisco tocando el agua del mar caribe con los pies, el techo de bambú , su color caribeño al ritmo de hip / hop que corría por sus venas como a nosotros el ron, te embrujaba hasta el punto que no pude aguantar más , me quité los tacones y me puse a bailar en medio de la pista junto a un negro que era una escultura , con su pantalón corto vaquero y sin camiseta , guapísimo y con un cuerpazo de escándalo , estaba disfrutando como nunca , la gente nos dejó solos bailando super hot y a mí se me olvidó que también estaba William mirando, cuando de repente le veo a mi lado, tan blanco , con sus pantalones cortos de Gap, su polo de Ralph Lauren , zapatillas que chocaban con el suelo de paja y bailando totalmente fuera de ritmo , sin gracia …¡ pobrecito! Enseguida se acercó la camarera y le dijo a William moviendo el cuello hacia los lados con unas Rastas que le llegaban casi al suelo; — Yo mejor volvería a tu mesa y dejaría a tu chica sola con él , ella si sabe lo que hace y tiene el rimo y el cuerpo de negra…menos mal que Willian se lo tomó a bien y nos reímos tanto que fue una noche mágica.
Era nuestro último día y nos quedamos en el hotel haciendo buceo y disfrutando de los maravillosos arrecifes de coral…con lo flamencos que son los pendientes de coral… no podía dejar de crear una coreografía debajo del agua … hasta que me interrumpió la voz de William en la superficie, quería decirme que se iba a la zona de ordenadores para imprimir los viajes. Salí del agua cristalina de color turquesa y me tumbé en la tumbona, estaba super cansada de la noche anterior y super relajada tocando la arena blanca con mis manos ,cuando de repente note como un pincho que me rozaba la mano, Dios mío, ¡ era una iguana verde gigante ! Para mí un dinosaurio , tan grande y alta como la tumbona. Por lo visto son inofensivas si no las molestas, pero por si acaso me metí dentro del hotel y busqué a William para que saliera a ver al dinosaurio .Me puse detrás de él sin que me viera para darle un susto pero el susto me lo llevé yo cuando vi que estaba contestando por email a una de las chicas con las que compartiría cabaña en un viaje que habían organizado de surf a Hawai y sin que yo lo supiera. Si no llega a ser por la iguana, no me hubiese enterado nunca.

¡¡¡ No te pierdas !!!

¡¡¡ EL FINAL !!!

En las Bahamas

No, woman, no cry
‘Cause, ’cause, ’cause I remember when we used to sit
In the government yard in Trenchtown
Oba observing the ‘ypocrites
Mingle with the good people we meet
Good friends we have, oh, good friends we’ve lost
Along the way
In this great future, you can’t forget your past
So dry your tears, I seh
No, woman, no cry
Esther Ponce's experimental Flamenco is ready for the Valencian Director of Tourism to meet

It is very gratifying to have an idea like the experimental Flamenco in Valencia, carry it out and have managed to attract more than 20 foreign clients to Valencia in a short time and without marketing, who have passed through the Flamenco Art Center, and who have not only They learned a lot if not they have returned to their country with a better concept of Valencia.

His experience and approach to flamenco led by Esther Ponce will make you return without hesitation to the city of Turia.

Esther Ponce not only surrounds them with her passion and charisma from the first moment, her professionalism and a very long journey through different countries of the world where she has lived for long periods, she makes them fall in love.

You just have to read the dedications of all the foreigners who write in their precious notebook created for them and that are already adding more and more.

“They also buy semi-professional shoes and a skirt to study with me.” That’s already the best! –
~ Esther Ponce

 The foreigner is used to teaching flamenco very quickly and without discipline, anything goes, any shoe, any skirt, hanging out even parodying and even ridiculing flamenco.

With me if they want to study two private hours which is the minimum, they are given the option of buying or renting the shoes and none of them have thought twice about it to this day.
 
“Being a polyglot, doors just open up to me” –
~ Esther Ponce
 
Definitely the Experimental Flamenco of Esther Ponce has an Angel!

From England, without a doubt the most special Experimental Flamenco we have had at the Flamenco Art Center in these two and a half years.

The Esther Ponce Stylized Flamenco Art Center has been open for two and a half years. El Ángel Every August 28, for Esther’s birthday, a new foreign student gives her a gift and the flamenco toast intensifies.

«The students do not want to miss the opportunity to study with me. When they start to study my technique they are hooked at the first second. Those who play sports and take care of themselves immediately identify with my stretching and feel safer for the rest of the class and those who don’t appreciate it and will surely start practicing it and taking care of themselves forever »
~ Esther Ponce

This year Esther thought that her Angel would be very busy due to the current pandemic situation and also that it would be a coincidence that another year happened.

But to Esther’s surprise it was like that and without doubt the most special flamenco toast for England.

“Discipline is my hallmark and not even the Covid has stopped us” “I have never doubted it and I will only teach classes with a mask”
~ Esther Ponce

After the experience of teaching classes with a mask? A private flamenco class for two hours without stopping, does Esther remember that when she and the student went out into the street they breathed for two seconds as if there were no tomorrow?According to Esther’s recent experience, with the mask you cannot see the total expression of the student, but the eyes also speak and flamenco is also expressed with the body.

With all the safety measures, the student disinfected her shoes, put hydroalcoholic gel on her hands, a temperature control was performed with a non-contact forehead thermometer and the student did not remove her mask during the two hours, only in the changing room that she only used to drink water. 

“Now I can present my Experimental Flamenco to the director of Tourism of Valencia and let him roll with the little ham :)”
 
~ Esther Ponce