Esther Ponce Magazine

LA BAILARINA Y EL DIPLOMÁTICO

AUTOBIOGRAFÍA

Tres años llenos de aventuras surrealistas, a un ritmo frenético y de éxito en Los Ángeles , California 

Ultimo capitulo. “ El Diplomático “ segunda parte.

La siguiente fiesta que dio William fue para Halloween , esta vez me llevé a mi hermano Daniel, así conocería a alguien de mi familia, mis padres ya habían dejado Madrid y vivían en Valencia entre el mar y la montaña y mi hermano Ismael ya vivía en Bruselas.

En esta ocasión , ser artista jugó a mi favor, alquilé los disfraces de los protagonistas de la película Entrevista con el Vampiro para mi hermano y para mí ,en un sitio especializado en teatro donde el dueño me conocía desde muy pequeña y me hizo un super precio. Eran perfectos, espectaculares, de finales del S. XVIII y no pasaron desapercibidos en la fiesta. William se quedó alucinado cuando nos vio y muy orgulloso de presentarme a sus invitados. Nos quedamos hasta el final de la fiesta y no sé cómo, pero cuando mi hermano entró en la habitación de William para buscarme, estábamos tumbados en la cama, yo encima de él, atrapado por mis enormes enaguas y solo se le veía un poco de la cara. Nos estábamos riendo como siempre y ahí fue donde nos dimos solo el primer beso. Estuve aguantando mucho tiempo sin intimar, porque realmente me gustaba y no quería perderle. A partir de entonces, empezamos a quedar más a menudo, cenas, comidas, viajes por España…cada fin de semana me recogía en mi casa en su coche, era enorme, super largo, de una marca que no existía en España y super antiguo, ¡ se lo había traído de USA! Pero llevaba la matricula roja del Cuerpo Diplomático CD y por lo menos me sentía un poco más segura.
Ya había empezado a descubrir detalles que me hacían pensar si realmente debería de seguir con esa relación y estaba a tiempo de evitar sufrir. Y que mi madre, aunque sólo le conocía por lo que le contaba por teléfono , conociéndome como nadie, me intentó avisar y aconsejar , porque cuando empiezas a enamorarte, es cuando empiezas a estar ciega y es muy difícil ver lo que los demás ven.

Estaba deseando enseñarle a William donde nació mi abuela Doña Carmen, San Juan de la Arena, un pueblo precioso de pescadores del norte de España, Asturias.
Cenando justo enfrente de la iglesia donde se casó, le conté las anécdotas por las que mi abuela , que era muy creyente, era muy conocida como la Xana, ya que se le presentó el Cristo de los Caídos una noche en la maquina de coser mientras dormía, y de quien recibió el anunció de que no se preocupara, que reuniera a sus 5 hijos en el salón y que su marido procedente de la guerra, aparecería por la puerta sano y salvo cuando contasen hasta 100. Y así fue .
A William solo le interesaba comer y beber, pero yo estaba tan feliz, sintiendo la energía de mi abuela, la echaba de menos, y se me ocurrió decirle que a lo mejor era mi abuela la que nos había unido, cuando escucho a William decir; — Eso es imposible, porque yo soy el Diablo…casi me muero, me quedé muda , se me puso la piel de gallina, las piernas me temblaban y solo pensaba en llamar a mi madre y contárselo. Mi madre, desde siempre me quitaba las energías negativas en todos los sentidos, por ejemplo, si alguien me regalaba algo que no me daba muy buena sensación, se lo daba a mi madre y ella lo convertía en bueno…Esa frase jamás la olvidé , pero no quería obsesionarme y decidí seguir disfrutando de los momentos bonitos.

Con el dinero que gané en LA, compré junto con mi hermano mayor un ático en frente del Mar en una urbanización preciosa en Denia ( Alicante) e invité a William a pasar el fin de semana.
Estábamos en la arena tomando el sol y nos habíamos quedado sin cervezas, subí al ático a coger unas coronitas de la nevera y cuando estaba saliendo por la puerta escuché que sonaba en el móvil de William un mensaje de texto…me quedé dudando si debía leerlo mientras pensaba que llevaba un tiempo como decimos en España, con la mosca detrás de la oreja, William era un hombre que miraba descaradamente a las mujeres sin importarle si yo me sentía mal por la falta de respeto que eso suponía. Que hablaba con ellas ignorándome por completo incluso estando a su lado, y no importaba si era de noche en un bar o de día en un barco. Si lo hacía delante de mí, imagínate sin estar yo hasta donde llegaría . Los celos empezaban a ser fantasmas que ya no me dejaban estar tranquila. Y cuando le preguntaba qué porqué lo hacia , me contestaba que tenía que estar tranquila, que lo único que tenía que importarme era que al final se iba conmigo a casa… entonces leí el mensaje; —Te echo de menos mi dulce amante, me gustaría que estuvieses aquí ahora conmigo y que me des como siempre las buenas noches, no tardes mucho en volver de tu viaje de negocios, love, Susan.
Estuve a punto de tirar el móvil por la terraza pero no me atreví. Estaba clarísimo que me estaba poniendo los cuernos. Decidí bajar y no decirle nada, no sé ni como pude aguantar tanto, pero una vez en el ático, le enseñé el mensaje y llorando le dije que se marchara a Madrid que no quería estar con él ni un minuto más. Pero si me quedaba allí, tendría que ir sola a la estación, dos horas en bus hasta Valencia y directamente a Madrid 4 horas en tren, porque no quería pasar por mi casa y que me vieran en esas circunstancias.
Al final volví con él a Madrid y así tendría 4 horas para contarme que estaba pasando.
Me dijo que era la abogada de la Embajada y que no tenía nada con ella que no fuese únicamente una relación de trabajo. Le dije que había apuntado su número de teléfono y que la iba a llamar para que ella misma me contase la verdad. Pero enseguida utilizó una buena estrategia diciéndome que no podía hacer eso porque era ilegal, que le podía poner en un compromiso hasta el punto de perder su trabajo, por haber descuidado su teléfono con información confidencial.
Si quería seguir con Willian, tenía que creerle. Era la primera vez que empezaba una relación seria desde que viajé a LA precisamente para olvidar la relación tóxica que tenía con mi ex, donde los celos y las mentiras eran los protagonistas. Por lo que tal vez necesitaba pasar por todo esto para darme cuenta que no todos los hombres eran iguales y que William por el tipo de profesión que tenía era más complicado de llevar y mirando el lado positivo, estaría diciendo la verdad.

Normalmente viajábamos de Jueves a Domingo. William nunca hubiese encontrado una mujer con la misma libertad para viajar que yo. Pero ese fin de semana me dijo que se iba a Alemania por trabajo y que me llamaría al llegar. Normalmente me llamaba desde el hotel, pero esta vez me llamó desde el móvil, me dijo que había llegado bien que estaba muy cansado y que le esperaban dos días fuertes de reuniones y que se tenía que concentrar mucho, que me llamaría ya cuando volviese a Madrid. Los hombres en general no saben mentir, solo por decir que me llamaría al volver, yo ya sabía que me estaba mintiendo. Si no hubiese dicho nada, o solo con decir ya te llamaré , aunque luego no lo hiciese, yo no hubiese investigado.
Justo después de colgar el teléfono recordé que una vez en la guantera de su coche buscando un mapa, había una guía de restaurantes y dentro una tarjeta de un hotel que me llamó mucho la atención y qué guardé sin decir nada. Enseguida miré en mi bolso y menos mal que todavía seguía allí. Antes de llamar al hotel, llamé a mi madre a ver que opinaba, me dijo que le olía a chamusquina pero que no se me ocurriera sacar un vuelo y presentarme en Munich sin saber a dónde ir. Me recordó la locura que hice cuando vivía en Nueva York y dejé sin clase a 40 alumnas que estudiaban a diario conmigo. Me gasté una fortuna comprando un vuelo a Buenos Aires de 11 horas de duración para vigilar a un chico con el que estaba saliendo, y me senté en la recepción del hotel sin que él lo supiera , solo para ver si subía solo a la habitación o acompañado y volví a NY City. Mis alumnas me esperaron y cuando les conté el motivo, me perdonaron y bailaron flamenco con más pasión que nunca.

El hotel estaba en Los Pirineos, era como un hotel familiar en las montañas, puse voz de preocupada y en ingles le pedí al recepcionista que por favor me comunicase con la habitación de mi hermano, que era muy urgente. Le di el nombre y apellido esperando que me dijese que no se hospedaba nadie con ese nombre , pero efectivamente ¡allí estaba Pinocho! El recepcionista me dijo que no estaba en ese momento, que nada más llegar, se había tenido que ir al pueblo más cercano, porque cerró , se dejó las llaves dentro del coche y ya no lo podía abrir. Aproveche para preguntarle si podía hablar con su novia , y así enterarme sí estaba con una chica , pero me dijo que estaba solo y bastante enfadado. Ese día entendí que el Karma en el que cree la religión Budista, existe.
Cuando volvió de “ Alemania” dejé que le siguiera creciendo la nariz y cuando terminó de contarme la película, le dije que ya no quería verle más. Lo pasé mal porque ya estaba enamorada y la verdad duele en el momento , pero la mentira duele para toda la vida.

Hasta que un día sonó el teléfono y era William… que me echaba mucho de menos , que había cometido un error en mentirme, pero que se sentía un poco agobiado, que estaba acostumbrado a viajar solo y que necesitaba volver a hacerlo y no quería que me sintiera mal por no querer que viajase con él en esa ocasión. Que si me decía la verdad , probablemente no le hubiese creído. Y que lo que nunca se podía imaginar era qué estaba saliendo con la inspectora Gadget. Que por favor fuese con él a pasar el día al pantano de San Juan, que había quedado con un amigo suyo diplomático y su novia y que no volvería a mentirme.

Era ya Navidad y William pasaría la Noche Buena en Madrid sin su familia. Mi familia siempre ha estado muy unida y le invité a cenar con nosotros y así le presentaría a mis padres y a mi hermano mayor. Me preguntó si tenia qué llevar algo y yo para quedar bien le dije que no hacia falta. También le dije que nosotros siempre poníamos un regalo en el árbol de Navidad y que después de cenar pasábamos a la mesa del centro, descorchábamos Champagne, comíamos polvorones y abríamos los regalos.
William nunca me pidió formalmente sí quería ser su novia, pero estaba claro que llevábamos ya meses saliendo y tampoco somos de la realeza como para mantener ese protocolo. Por lo tanto, si vas a casa de tu novia en un día tan especial por educación y saber estar, tienes que llevar algo, bombones para la madre, una botella de Champagne o de vino… William era diplomático y sabía perfectamente que eso es lo que hay que hacer, además ni siquiera tenía que encontrar el momento para salir a comprar nada. A William le gustaba beber y mucho y el bar de su casa era grande como el de una de una discoteca, estaba lleno de botellas de todo tipo de alcohol y de las mejores marcas.
Pero se presentó el día de Noche Buena en casa fe mis padres con las manos vacías.
Mi madre, la persona más noble, educada, discreta , sencilla, humilde y buena , estaba por encima de todo eso y no le dio importancia, no esperaba nada. Hija de General del ejercito, que cuando en las casas españolas no se podían permitir tener una televisión, ella ya tenía una en su cuarto. Y mi padre, que se sacó la carrera de ingeniero estudiando con la luz de las velas para ahorrar , pues tampoco hizo ningún comentario y tampoco esperaba nada. Pero yo, aunque había recibido una educación tan exquisita de mis padres , ya me había recorrido casi el mundo entero y me movía en ambientes de Embajadas y consulados y ese detalle no me gustó. William no era un diplomático de carrera y estaba claro que tampoco tenía esa elegancia. Por supuesto que no le dije nada, aunque me hizo dudar una vez más.
A William le gustaba comer mucho y no paraba de repetir lo buenísimo que estaba el cordero al romero y fascinado con conocer a mi tío, el hermano de mi madre y su historia , fundador del atletismo en Valencia y campeón del mundo.
Dimos los regalos y Willian también tenía el suyo en el árbol, pero para mí no había nada de su parte… es cuando mi madre me miró , se sentó a mi lado en el sofá , me abrazó; —! Feliz Navidad mi princesa¡ sabía perfectamente cómo me sentía, yo era su niña y me merecía un hombre generoso y bueno… me dijo que lo que más le gustaba de él, es que viniese de familia de banqueros y que solo pensara en el jamón de pata negra que podría pasar en la valija diplomática …me hizo reír. Y es cuando William nos interrumpió, se sentó en medio de las dos, y me entregó una postal preciosa, con un osito polar en relieve con el pelo muy suave y un lazo rojo alrededor del cuello que decía; —Ha sido un verdadero placer conocer alguien tan especial como tú y espero que este nuevo año, me des la oportunidad de seguir conociéndote, Merry Christmas !. Cuando volvimos mi madre, mi tía y yo de la misa del Gallo, acompañé a mi padre a llevar a William al hotel del campo del golf donde se hospedaba a 5 minutos de mi casa y quien se despidió riéndose y diciéndome; By the way, un placer también haber conocido a la mafia de los Ponce…seguramente lo diría por la cara judio, italiana de mis hermanos, pelo rizado y engominado peinado hacia atrás y nariz aguileña.

La siguiente super fiesta que William celebraba era para su cumpleaños , justamente en el mismo sitio donde nos conocimos. Yo llegue un poco tarde, llovía mucho y él taxi tardo muchísimo en recogerme. William me recibió super excitado, diciendo en voz alta mientras me quitaba el abrigo ; —¡Ha llegado la artista, la flamenca, la reina! Si no supiese que le gustaban las mujeres más que a un tonto un lápiz, hubiese pensado que era gay… Me preguntó que quería beber y le dije que de momento agua, eso sí , la más cara, bling H2o, 30 euros la botella de 750ml …allí estaba el representante recién llegado de Tennessee ( Estados Unidos) quien me explicaba que antes de ser embotellada, se somete a un riguroso proceso de purificación de nueve pasos , bla, bla, bla…yo solo quería estar con William pero era imposible, cada vez que me acercaba a él , no me hacía ni caso y se iba de mi lado. Su actitud empezó a ponerme de mal humor pero no quería beber mucho y estropear el cumpleaños. Nunca antes había bebido tanto, normalmente yo bebía un poco de vino en la cena y una copa o dos cuando salía. Pero con William bebíamos una o dos copas de Champagne mientras traían la cena , una botella de vino en la cena, una botella de Champagne con los postres y la sobremesa y luego copas y cócteles . Incluso llegue a tener varios blackout , intoxicación aguda derivada del consumo de alcohol que produce una especie de amnesia que afecta a cualquier recuerdo…una sensación horrible que no quería volver a experimentar.
Estaba sola en una esquina del las famosas oficinas del banco cuando se acercó a mí una mujer de unos 55 años de pelo largo y muy negro, me preguntó si estaba bien y si podía hacer algo por mí . Le dije que el chico que estaba enfrente de nosotras riéndose con esas 4 putitas, que le están quitando la camisa para ponerle una que le habían regalado, era mi novio, que no me había hecho caso en toda la noche y que los celos se estaban apoderando de mí . —Quédate tranquila, no sufras, no merece la pena, una de esas putitas es mi hija, me dijo. Me quedé avergonzada y le pedí disculpas, no quería ofenderla. Me dijo que me entendía perfectamente, que había estado casada con un diplomático y que eran todos unos puteros. Que era como una tradición estar siempre acompañados de una mujer, que cuando a su marido le visitaba un diplomático de otro país, le buscaban una amiga para que les acompañase. Y que como no se podían drogar porque tenían que pasar por la maquina de la verdad, que se bebían hasta el agua de los floreros. Que si de verdad le quería , que intentase pasarlo bien, que no le diese importancia, que a los diplomáticos no les gustan las mujeres celosas y que cuanto más libre le dejara, más se enamoraría de mí. Que al final de una cita, nunca le pidiese volver a quedar porque inmediatamente me pondría una excusa y que si antes de dejarme en casa o en un taxi era él el que me pedía volver a verme, entonces había superado la prueba y seria señal de que me quería de verdad.
Ahora tenía más sentido la frase que me decía William de que lo único que importaba era con quien se iba a casa al final de la noche. Hice caso a esa experta mujer y aguanté como una Jabata. Antes de irse de la fiesta, vino a despedirse de mí y me presentó a un diplomático de NY City muy amigo de William y que había invitado a su hija. Me dijo que William le había hablado muy bien de mí , que estaría unos días en Madrid y que se quedaría a dormir en el cuarto de invitados .
Ya se habían ido todos y solo quedaban, el amigo de NY, la putita y una chica que no se había separado de William en toda la noche. Yo me fui al baño que hay que subir al restaurante para ver si William se acordaba de mí y me buscaba. Una vez arriba decidí irme a casa, salir a la calle y coger un taxi, cuando sonó el teléfono y era William pidiéndome que no me marchara, que ahora empezaba la fiesta de verdad en su casa conmigo y su amigo.
Me sentí rara porque me costaba entender que yo me quedaba a dormir con mi novio y que el amigo se quedaba a dormir con la putita, porque yo no era una putita… y me preguntaba que haría mi novio cuando fuese a NY a visitar a su amigo… ¿ le buscarían una putita?

¡No te pierdas el ultimo capítulo !

“ El Diplomático” tercera parte.

Con mi hermano en casa del Diplomático en la fiesta de Hallowen

“Seven days” was all she wrote
A kind of ultimatum note
She gave to me, she gave to me
When I thought the field had cleared…

 

Esther Ponce's experimental Flamenco is ready for the Valencian Director of Tourism to meet

It is very gratifying to have an idea like the experimental Flamenco in Valencia, carry it out and have managed to attract more than 20 foreign clients to Valencia in a short time and without marketing, who have passed through the Flamenco Art Center, and who have not only They learned a lot if not they have returned to their country with a better concept of Valencia.

His experience and approach to flamenco led by Esther Ponce will make you return without hesitation to the city of Turia.

Esther Ponce not only surrounds them with her passion and charisma from the first moment, her professionalism and a very long journey through different countries of the world where she has lived for long periods, she makes them fall in love.

You just have to read the dedications of all the foreigners who write in their precious notebook created for them and that are already adding more and more.

“They also buy semi-professional shoes and a skirt to study with me.” That’s already the best! –
~ Esther Ponce

 The foreigner is used to teaching flamenco very quickly and without discipline, anything goes, any shoe, any skirt, hanging out even parodying and even ridiculing flamenco.

With me if they want to study two private hours which is the minimum, they are given the option of buying or renting the shoes and none of them have thought twice about it to this day.
 
“Being a polyglot, doors just open up to me” –
~ Esther Ponce
 
Definitely the Experimental Flamenco of Esther Ponce has an Angel!

From England, without a doubt the most special Experimental Flamenco we have had at the Flamenco Art Center in these two and a half years.

The Esther Ponce Stylized Flamenco Art Center has been open for two and a half years. El Ángel Every August 28, for Esther’s birthday, a new foreign student gives her a gift and the flamenco toast intensifies.

«The students do not want to miss the opportunity to study with me. When they start to study my technique they are hooked at the first second. Those who play sports and take care of themselves immediately identify with my stretching and feel safer for the rest of the class and those who don’t appreciate it and will surely start practicing it and taking care of themselves forever »
~ Esther Ponce

This year Esther thought that her Angel would be very busy due to the current pandemic situation and also that it would be a coincidence that another year happened.

But to Esther’s surprise it was like that and without doubt the most special flamenco toast for England.

“Discipline is my hallmark and not even the Covid has stopped us” “I have never doubted it and I will only teach classes with a mask”
~ Esther Ponce

After the experience of teaching classes with a mask? A private flamenco class for two hours without stopping, does Esther remember that when she and the student went out into the street they breathed for two seconds as if there were no tomorrow?According to Esther’s recent experience, with the mask you cannot see the total expression of the student, but the eyes also speak and flamenco is also expressed with the body.

With all the safety measures, the student disinfected her shoes, put hydroalcoholic gel on her hands, a temperature control was performed with a non-contact forehead thermometer and the student did not remove her mask during the two hours, only in the changing room that she only used to drink water. 

“Now I can present my Experimental Flamenco to the director of Tourism of Valencia and let him roll with the little ham :)”
 
~ Esther Ponce