Esther Ponce Magazine

LA BAILARINA Y EL DIPLOMÁTICO

BIOGRAFÍA

Tres años llenos de aventuras surrealistas, a un ritmo frenético y de éxito en Los Ángeles , California 

Cap. 12 Enrique bumbury me sube a la mesita de noche de madrugada para que le baile

Cuando estuvo mi madre en LA, le trajo a Georgia de España unos azulejos preciosos de letras que yo le encargué para montarle una especie de taberna tablao, en el jardín para dar fiestas . LA FLAMENQUITA. Después de ver actuar a El Ballet Nacional de España, Les invité a casa y dimos una fiesta que duró hasta el amanecer. Yo termine en el jacuzzi besándome con un bailaor y el cantaor buceando poniendo la banda sonora.  

La convivencia en casa de Georgia se estaba poniendo difícil. Se bebía una botella de vino blanco todas las noches y me insinuaba que le gustaría probar sexo con una mujer, y yo ya no me sentía cómoda. Empezaba a echarme en cara que tendría que pagarle más dinero al mes. Era mi alumna y veía el dinero que ganaba, pero no tenía  sentido pagar por una habitación lo mismo que por un apartamento entero. 

Un día después de la clase llegué a casa y Georgia había cambiado la cerradura de su casa con todas mis cosas dentro y eso no es legal, Por lo que tuve que llamar a un abogado para que fuese testigo de la situación e hiciese entrar en razón a semejante loca. Nunca llegue a entrar y fue su ex novio y único amigo, quien sacó mi equipaje. 

Paul encontró un apartamento para mi en un sitio precioso, Park La Brea, super cerca de la escuela y Justo en frente de mi sitio preferido, The Grove, con las mejores tiendas y restaurantes. El único inconveniente era que yo era extranjera, no tenía “ trabajo “, ni podía justificar solvencia economía para firmar los papeles de alquiler y fue Paul quien firmó todo. Como el piso tenía 2 habitaciones y dos baños, en agradecimiento le ofrecí  quedarse siempre que quisiera, mientras no viniese mi familia a visitarme. Realmente se mudó, amuebló el piso con sus muebles y no se podía ni imaginar que lo que firmó fue también el comienzo de su calvario de celos por mí. 

Mi madre me llamó toda ilusionada y me dijo que Luis Miguel, mi primer novio  de la infancia, era el batería de Enrique Bunbury y road manager de la gira Americana, y que estuviese pendiente que me llamaría porque  tenían un concierto en LA. ¡No me lo podía creer! Guapísimo, rockero, surfer…Mi madre siempre decía que nunca tenía que haberle dejado. Quién me iba a decir a mi que el destino volvería a juntarnos. 

Estaba en mi clase diaria de inglés para adultos y extranjeros de la Universidad de Fairfax, cuando sonó mi móvil y era Luismi —¡¡¡Esther!!! ¿Como estás mi loquita? Dame tu dirección y te envío un coche a recogerte esta noche que te llevará al concierto, él chofer te dará un sobre con la pulsera para el backstage. También me dijo que estaban súper cansados de la gira, que iban con el tiempo Justo y sin tiempo para comprar vitaminas y que confiaba en mi.

Justo el chico que se sentaba a mi lado en clase era un fan incondicional de Bunbury pero no tenía dinero para comprar una entrada. Sin embargo, si tenía contactos, y la jugada nos salió perfecta. 

Cuando llegue al camerino, todos me esperaban como agua de Mayo y como dicen los flamencos, les di Gloria Bendita. El concierto estaba sold out y la gente se sabia todas las canciones. 

Fue espectacular ver a Enrique en directo, canté hasta quedarme afónica y creo que me salió un cactus en la cabeza de tanto tequila. 

Una vez en el hotel, el jefe de producción que era como un mastodonte, también amigo mío de la infancia, tuvo que sacar a puñetazos a dos fans que se habían colado e intentaban entrar en la habitación de Bunbury. 

A partir de ese momento empezó otro concierto de rock and roll, de idas y venidas entre habitaciones, el cuero de los músicos famosos se me tatuaba por momentos, y entre risas eufóricas, iban pasando las horas y despareciendo gente hasta que sin darme cuenta éramos Luis Miguel, el manager y yo . Cuando de repente Luismi dio un salto y dijo — Espera un momento Esther no te vayas todavía que voy a ver si Enrique está de humor y te lo presento. 

Yo no se que le diría, pero en un momento apareció Enrique Bunbury, el que parecía intocable e inaccesible, con ese peinado tan particular y con su voz tan peculiar me dijo que si yo era la mejor bailaora de Los Angeles que le gustaría verlo y sin esperar mi respuesta, se acercó a mi y como si fuese una muñeca me cogió en brazos y me subió a la mesita de noche que era enana y estrecha y yo además subida en el primer piso de mis tacones.  Luis Miguel se acordaba de la loquita de Esther y se le cambio la cara esperando mi reacción y seguramente le estaría pidiendo a Los Angeles del infierno mantener su puesto de trabajo. 

Yo empecé a mover las manos imitando lo que él hacía en sus conciertos y que a mí me volvía loca, mientras le cantaba una de sus letras; “Siempre me dices ya no te  quiero …” Enrique se empezó a reír a carcajadas mientras miraba a Luismi que respiro por fin y el manager me bajo delicadamente al suelo, mientras yo les explicaba que impartía 8 horas diarias de clases de alto nivel de flamenco y que de momento no tenía aseguradas las piernas como el culo de Jenifer López. 

Y decidí poner fin a la noche que nunca olvidaré, cantándole al mismísimo Bunbury al oído  y muy suave como si fuese una nana, unos tangos de La Susi. 

¡NO TE PIERDAS EL CAPÍTULO 13!

Me nombran Embajadora del Flamenco en Los Angeles Consular Corps representando a España

Taberna flamenca con los Azulejos de la Virgen de los Desamparados

En el despacho de mi nuevo apartamento de Park La Brea

Entre dos tierras estas
Y no dejas aire que respirar
Déjame
que yo no tengo la culpa de verte caer
Esther Ponce's experimental Flamenco is ready for the Valencian Director of Tourism to meet

It is very gratifying to have an idea like the experimental Flamenco in Valencia, carry it out and have managed to attract more than 20 foreign clients to Valencia in a short time and without marketing, who have passed through the Flamenco Art Center, and who have not only They learned a lot if not they have returned to their country with a better concept of Valencia.

His experience and approach to flamenco led by Esther Ponce will make you return without hesitation to the city of Turia.

Esther Ponce not only surrounds them with her passion and charisma from the first moment, her professionalism and a very long journey through different countries of the world where she has lived for long periods, she makes them fall in love.

You just have to read the dedications of all the foreigners who write in their precious notebook created for them and that are already adding more and more.

“They also buy semi-professional shoes and a skirt to study with me.” That’s already the best! –
~ Esther Ponce

 The foreigner is used to teaching flamenco very quickly and without discipline, anything goes, any shoe, any skirt, hanging out even parodying and even ridiculing flamenco.

With me if they want to study two private hours which is the minimum, they are given the option of buying or renting the shoes and none of them have thought twice about it to this day.
 
“Being a polyglot, doors just open up to me” –
~ Esther Ponce
 
Definitely the Experimental Flamenco of Esther Ponce has an Angel!

From England, without a doubt the most special Experimental Flamenco we have had at the Flamenco Art Center in these two and a half years.

The Esther Ponce Stylized Flamenco Art Center has been open for two and a half years. El Ángel Every August 28, for Esther’s birthday, a new foreign student gives her a gift and the flamenco toast intensifies.

«The students do not want to miss the opportunity to study with me. When they start to study my technique they are hooked at the first second. Those who play sports and take care of themselves immediately identify with my stretching and feel safer for the rest of the class and those who don’t appreciate it and will surely start practicing it and taking care of themselves forever »
~ Esther Ponce

This year Esther thought that her Angel would be very busy due to the current pandemic situation and also that it would be a coincidence that another year happened.

But to Esther’s surprise it was like that and without doubt the most special flamenco toast for England.

“Discipline is my hallmark and not even the Covid has stopped us” “I have never doubted it and I will only teach classes with a mask”
~ Esther Ponce

After the experience of teaching classes with a mask? A private flamenco class for two hours without stopping, does Esther remember that when she and the student went out into the street they breathed for two seconds as if there were no tomorrow?According to Esther’s recent experience, with the mask you cannot see the total expression of the student, but the eyes also speak and flamenco is also expressed with the body.

With all the safety measures, the student disinfected her shoes, put hydroalcoholic gel on her hands, a temperature control was performed with a non-contact forehead thermometer and the student did not remove her mask during the two hours, only in the changing room that she only used to drink water. 

“Now I can present my Experimental Flamenco to the director of Tourism of Valencia and let him roll with the little ham :)”
 
~ Esther Ponce